Para empezar un jardín no necesitas una bodega llena de herramientas. Con unas pocas piezas bien elegidas puedes plantar, podar, regar y mantener el terreno durante años. Lo importante es que sean cómodas para ti y que las mantengas en buen estado.
Lo esencial
- Tijeras de podar de mano. Sirven para ramas delgadas, de hasta unos 2 a 2,5 cm según la dureza de la madera. Elige un modelo que calce bien en tu mano y que permita ajustar la hoja para cortar limpio.
- Serrucho de poda. Para ramas más gruesas, de más de unos 4 cm, que las tijeras no alcanzan. Los de hoja plegable son más seguros de guardar.
- Desplantador. Es la herramienta más usada en el huerto: plantar, trasplantar, desmalezar y dividir plantas.
- Pala redonda. Para excavar, mover tierra suelta y abrir hoyos de plantación.
- Laya o pala recta. Útil para tierra pesada, para marcar bordes y para sacar panes de césped.
- Rastrillo. De dientes de acero para hojas y restos, y uno pequeño de mano para espacios estrechos entre plantas.
- Guantes. Con palma resistente al agua y buen agarre. Si trabajas con plantas espinosas, como el calafate, busca unos con puño largo.
- Regadera o manguera con boquilla. Para regar con delicadeza plántulas y trasplantes.
- Carretilla o balde. Para llevar tierra, compost, mantillo y la cosecha.
Cómo elegir
- Mide el mango. Un buen largo de mango queda entre tu codo y tu pecho. Si es muy corto, te agachas de más; si es muy largo, pierdes control.
- Prefiere materiales resistentes. Los mangos de fibra de vidrio aguantan más que los de madera barata, y las hojas de acero templado conservan mejor el filo.
- Compra de a poco. Parte con lo que usarás cada semana y suma herramientas a medida que el jardín te las pida.
Cuidado y mantención
- Limpia la tierra después de cada uso y seca las hojas para que no se oxiden.
- Mantén afiladas las herramientas de corte: un corte limpio cicatriza mejor en la planta y te exige menos fuerza.
- Guarda los serruchos con su funda o plegados.
- Al terminar la temporada, aceita ligeramente las partes metálicas y guárdalas bajo techo, lejos de la humedad. En Aysén la humedad y las lluvias oxidan rápido el acero expuesto.
Un consejoEs mejor una herramienta buena que tres baratas. Antes de comprar, tómala en la mano, simula el movimiento y revisa que el mango no tenga holgura.
Si quieres complementar tu equipo con el riego, revisa nuestra sección de Riego.
Fuentes
Las cifras son referenciales; ajústalas a las condiciones de tu terreno.


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