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Sustratos y abonos: lo que necesita tu huerto

Cómo mejorar la tierra de tu jardín: análisis de suelo, compost, abonos orgánicos y químicos, y cómo interpretar los números de un fertilizante.

Sustratos y abonos · 7 de noviembre de 2026

Una planta sana empieza en el suelo. Antes de comprar abonos conviene saber qué tiene tu tierra y qué le falta. Con unos pocos conceptos puedes mejorar tu huerto sin gastar de más ni pasarte con el fertilizante.

Primero, conoce tu suelo

Un análisis de suelo entrega el pH y los niveles de nutrientes, y permite fertilizar con precisión. Para tomar la muestra:

  1. Toma entre 10 y 20 submuestras en distintos puntos del sector, a unos 15 o 20 cm de profundidad en una zona de cultivo.
  2. Mézclalas en un balde de plástico limpio.
  3. Envía una porción a un laboratorio, rotulada con la ubicación. Si dos sectores son muy distintos, analízalos por separado.

Si vas a agregar compost, hazlo después de tomar la muestra, para no alterar el resultado.

El pH importa

Cuando el pH está fuera de rango, los nutrientes pueden estar en el suelo pero la planta no logra absorberlos. La mayoría de las hortalizas prefiere un pH ligeramente ácido, cercano a 6 o 6,5. Algunas plantas, como los arándanos, piden suelos ácidos y no toleran la cal. Si necesitas subir el pH, la cal tarda meses en actuar; mezclarla con la tierra acelera el proceso.

Los tres nutrientes principales

  • Nitrógeno (N): favorece el crecimiento de hojas y tallos. Se pierde fácilmente, por lo que se repone cada año.
  • Fósforo (P): ayuda al desarrollo de raíces, flores y frutos.
  • Potasio (K): fortalece la planta y mejora la calidad de los frutos.

Los fertilizantes mixtos indican tres cifras, por ejemplo 10-10-10, que son el porcentaje de N, P y K que contienen.

Orgánicos y químicos

  • Orgánicos (compost, harina de huesos, harina de plumas, algas, cenizas de madera): liberan los nutrientes lentamente, porque dependen de los microorganismos del suelo, y además mejoran su estructura.
  • Químicos (como urea o superfosfato): son solubles y quedan disponibles de inmediato, pero un exceso puede dañar la planta y contaminar el agua.

Compost y materia orgánica

Agregar materia orgánica mejora la retención de humedad, la estructura y la vida microbiana, tanto en suelos arcillosos como arenosos. Los composts hechos con restos animales o de cocina aportan más nutrientes y sirven a cultivos exigentes, como las hortalizas; el compost de hojas aporta menos. Si quieres hacer el tuyo, revisa nuestro proyecto de compostera.

Sin pasarseSi usas compost rico en nutrientes todos los años, repite el análisis de suelo con regularidad para evitar acumulación de sales.

Sustratos para macetas y almácigos

La tierra de jardín se compacta en macetas. Para contenedores y almácigos usa una mezcla liviana y bien drenada, que combine tierra, compost maduro y un material que airee, como arena gruesa o perlita. Evita usar compost fresco puro en almácigos, porque puede quemar las raíces tiernas.

Fuentes

Las cifras son referenciales; ajústalas a las condiciones de tu terreno.

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